25.4.09

ZEITGEIST - ADDENDUM



La segunda parte de Zeitgeist. Verlo a sido como si alguien hubiera echado un vistazo a mis pensamientos y mis inquietudes y hubiera hecho una película. Eso es lo que sentí mientras la veía.  Una profunda conexión de ideas y sentimientos. Es una de esas películas que deberían mostrarse en la escuela a gentes de todas las edades y culturas. Explora la crisis de la sociedad actual desde su raíz principal, el dinero, nos muestra que es imposible seguir adelante en un sistema monetario a causa de todas sus fallas, y propone la solución de migrar a otro tipo de sociedad altamente tecnológica basada en la correcta administración de unos recursos naturales que son de todos nosotros. ¿Utopía? Yo jamás lo he pensado así en mi cabeza. Cuando se dió la Revolución Industrial todo el mundo soñaba con que llegase el día en que las máquinas hicieran todo el trabajo y las personas, sin necesidad de trabajar ni de comerciar, pudieran dedicarse enteramente al ocio y el conocimiento... Pero como siempre, los bancos lo jodieron todo, y el sueño se convirtió en pesadilla. ¿Utopía? No es ninguna utopía, ni siquiera un sueño, es una necesidad. La necesidad de crear otra realidad. La necesidad de supervivencia de la humanidad, no como bárbaros sino como seres humanos libres de todo miedo, y convertirnos en algo diferente. La necesidad de poder confiar en otras personas, la necesidad de ser capaces de amar y comprender.









"...Estabamos diciendo lo importantísimo que es el llevar a la mente humana una revolución radical. La crisis es una crisis de consciencia. Una crisis que ya no puede aceptar más las viejas normas, las viejas pautas, las tradiciones antiguas. Y, considerando lo que el mundo es en estos tiempos, con toda su miseria, conflictos, brutalidad destructiva, agresividad, etcétera... el hombre todavía es como era antes. Todavía es brutal, violento, agresivo, codicioso, competitivo. Y ha construido una sociedad acorde a estos términos."

                                                                                                      - J. Krishnamurti

15.2.09

DESPEDIDO

Quiero pedir perdón a los cuatro desgraciados, o tres o dos, que se pasasen por aquí de vez en cuando a ver si el blog se actualizaba (debería haber colgado este post hace muchos muchos meses). Inopia no ha muerto, no del todo (nunca lo hará, sería algo antinatural)... Se encuentra como uno de esos tipos de las pelis de Romero, muerto en vida, viviente, etc... He agotado mi creatividad y necesito comer unos cuantos cerebros para reanimarme... No, la verdad es que no me importa el blog tanto como creí en algunos momentos (ni tan poco como lo pienso ahora mismo). LA PAGINA VOLVERÁ. Pero no en breve (quizá dentro de un año). Y tendrá muchas novedades de todo tipo. Quizá incluso se renueve por completo, o empiece de nuevo desde cero, pero volverá.

En principio se ha despedido al Comediante, puede que vuelva, pero sólo si acepta los términos del nuevo contrato y deja de lamentarse ante el público por los vaivenes de su vida personal... Hasta entonces, aquí nos quedamos, en algún lugar entre donde estamos y donde querríamos estar.

Un saludo especial a Max, Estrella, que... bueno... porque me apetece.

HAY VECES QUE ME HARTO

_________________________Hasta de escribir
Hay veces que me harto
Lo dejo durante dos, seis, cuatro, meses
Y luego trato de retomarlo donde lo había dejado
Pero no es tan fácil la retoma
Siempre, sin excepción, hay algo que falta
–obligándote a descubrir qué es,
pues la rutina de no escribir agobia mucho más
que la de escribir–;
Algo durante el periodo de descanso olvidado
y que impide el regreso a su curso de la magia:
una idea, un sentir náufrago
entre el abismo de la memoria
y el porvenir de lo imposible:

Puede que haya olvidado cómo se amaba,
o cómo se odia, o cómo se vive
Puede que sea el sentir dolor lo olvidado,
o el sentir miedo, o apenas el sentir
Tal vez no recuerde
los ojos con que debo escuchar el mar
o los oídos con que deba observar las almas
Tal vez se hundió la memoria en estribillos
Puede que de la muerte el polvo
se acumule sobre el mobiliario
O que confíe demasiado en las profecías

______del tobillo y la mirada
Tal vez, no más, haga mucho que no follo
O que lo haga demasiado de contínuo
Quizás al otoño no le importe si es domingo
Pero, sea cual sea el olvido y su solución,
es un hecho rotundo y redondo
que me descubre:
Padezco fobia a las estabilidades


___________________Hasta de lo inestable

Hay veces que me harto


5.8.08

REÍR LLORANDO

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra-
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra
y el más feliz...
_______________Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte,
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte.

-Viajad y os distaeréis.
___________________-Tanto he viajado.
-Las lecturas buscad.
___________________-Tanto he leido.
-Que os ame una mujer.
___________________-¡Si soy amado!
-Un título adquirid.
___________________-Noble he nacido.
-¿Pobre seréis quizá?
___________________-Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis ?
___________________-¡Tantas escucho!
-¿Que teneís de familia?...
___________________-Mis tristezas
-¿Vais a los cementerios?...
___________________-Mucho... mucho...

-¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
-Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

-Me deja- agrega el médico -perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrick podéis curaros.

-¿A Garrick ?
__________-Sí, a Garrick...La más remisa
y austera sociedad lo busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
tiene una gracia artística asombrosa.

-Y a mí me hará reir...
___________________-¡Ah!, sí, os lo juro,
él, sí, nadie más que él... mas ¿qué os inquieta?...
-Así -dijo el enfermo -no me curo:
¡Yo soy Garrick!... Cambiádme la receta.

¡Cúantos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el autor suicida
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡ ¡Cúantas veces al reir se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fé, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestras plantas pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reir con llanto
y también a llorar con carcajadas.

- Juan de Dios Peza

24.7.08

GARRULISMO MÁXIMO

Éste que tenemos aquí es un caso aislado, más no por ello escaso. Existe otro botón que desconecta a las personas de manera colectiva: el ON del mando a distancia del televisor.

20.7.08

PACÍFICO

19.7.08

LA GRAN DERROTA

Nuestros recuerdos, o se actualizan contínuamente o se desvanecen. Olvidamos constantemente. Las cosas buenas y las malas. Las buenas simplemente se van diluyendo en el tiempo a medida que nos absorben las minucias de la cotidianidad, hasta que, un buen día, vemos una fotografía tomada hace décadas, y no podemos recordar con exactitud lo que aconteció aquel día... Así que reinventamos los recuerdos, volvemos a recrear las historias de nuestro pasado basándonos en pequeños flashes, en algún trozo de conversación que resuena en nuestra cabeza y en dos o tres frames que quedaron grabados en nuestra memoria y ya empiezan a decolorarse. Y cogemos esos fragmentos y les damos continuidad, pero la reconstrucción siempre es más grata la que hacemos nosotros que cómo ocurrió en realidad. Así es como olvidamos las malas cosas, es una de las maneras, simplemente, como el protagonista de "Memento", reinventamos el pasado para que obtenga la forma que nos gustaría que hubiese tenido, y finalmente acabamos creyéndonlo. En ocasiones nos decimos a nosotros mismos que, si hay algo horrible que no logramos recordar, es el subconsciente quien lo ha eliminado, para aclarar así nuestro camino a la felicidad. Hablamos de nuestro subconsciente como si fuese otra persona, de un ente extraño, ajeno, que se encarga de ordenar las cosas en nuestro interior para ayudarnos a lidiar con la conciencia. Pues las primeras cosas malas que se encarga de borrar son los malos actos que cometemos nosotros mismos. Nos engañamos contínuamente para ser felices, para huir de la culpabilidad, y ni con ésas lo logramos. Lo hacen las personas y lo hacen los estados, contínuamente. Aquí no ha pasado nada. Todo marcha bien. Sólo fue un mal sueño. Olvida y sé feliz. ¡Una mierda! El olvido es la gran derrota...

"La gran derrota, en todo, es olvidar, y sobre todo, lo que te ha matado, y diñarla sin comprender nunca hasta qué punto son hijoputas los hombres. Cuando estemos al borde del hoyo, no habrá que hacerse el listo, pero tampoco olvidar, habrá que contar todo sin cambiar una palabra, todas las cabronadas más increíbles que hayamos visto en los hombres y después hincar el pico y bajar. Es trabajo de sobra para toda una vida."

- Louis Ferdinand Céline

SILOGISMO DEL SOLITARIO

Sólo sabe de la soledad
quien ha conocido
la compañía.

Nadie sabe de la compañía
hasta que siente
la soledad.

La soledad es el recuerdo
de la compañía perdida.


17.7.08

CUBE (LA PRECUELA)


El hombrecito del video entra en el ascensor un viernes a las once de la noche y sale de él el domingo a las cuatro de la tarde. 41 horas atrapado en un ascensor, sin reloj, ni móvil, ni secretaria que te la mame, sólo 2 caramelos y 3 cigarrillos que no llegó a encender por miedo a represalias de la empresa.

Al parecer, se encontraba “currando” en un proyecto hasta tarde (en realidad estaba en el office con un compañero viendo un partido de baloncesto, los Buffalo Braves contra los New York Mets), cuando decidió salir a la calle a echarse un cigarrito. Deja la chaqueta sobre el respaldo de una silla, le dice al colega: “ahora vuelvo”, y sale de la habitación. Cuando vuelve de la calle, entra en el ascensor y presiona el número 43 en el panel del mismo, un ascensor express, que sólo paraba en las plantas 39 a 44, que era la última. De repente el ascensor se detiene bruscamente, el hombrecito espera un rato y como no ocurre nada, presiona el botón del interfono varias veces, pero nadie responde (se ve que los seguratas también estaban viendo el partido). Se da un paseito por el ascensor y entonces presiona el botón de emergencia y el sonido de la alarma surge de algún lugar en el techo del ascensor. Al tipo le parece que no suena con suficiente fuerza como para que alguien en el exterior lo escuche, así que empieza a pulsarlo con frenesí, seguramente agobiado por la idea de perderse el final del partido, hasta que lo acaba jodiendo. El botón se atasca, y a partir de entonces el sonido de la alarma le acompañaría durante el resto de su estancia en aquel ascensor, un eterno riiiiiiiiing en sus oídos, hasta el punto en que empezó a escuchar alucinaciones sonoras, probablemente reforzadas por el hambre, la sed, el sueño y el aislamiento. El resto está en el video. Lo que me resulta asombroso es, 1º que al compañero no le resultase sospechoso que el tipo éste no volviera a aparecer, habiendo dejado la chaqueta allí, y 2º que en 41 horas, monitorizado por las cámaras de vigilancia, casi dos días enteros, que serían entre cuatro y seis jornadas de trabajo de un vigilante, ninguno de ellos viera que la cámara de ese ascensor siempre mostraba al mismo tío dentro, que ninguno respondiera a la llamada del interfono y que ninguno escuchase la señal de alarma, la cual, seguramente, también habría saltado en la pantalla de alguno de sus ordenadores. Ya lo sabíamos todos, pero con esto queda comprobado para qué sirven los seguratas de las empresas: para nada. Para ir allí a dormir, ver la televisión y contarse chistes machistas unos a otros.

Así que ya sabéis, la próxima vez que entréis en un ascensor, no olvidéis llevar con vosotros unos bocatas de chorizo y una botella de agua, preferiblemente de litro, por si acaso.


La historia completa, publicada en el New Yorker.

YO ME REÍ...

¿Por que Arnold Schwarzenegger quiere ser tobillo?

Porque Sylvester Stallone.